Virus maligno

¡Qué vuelve, qué vuelve
el virus maligno!
-No digas que vuelve.
él no se había ido.

-Horrible sorpresa,
este "malnacido"
se nos mete dentro
sin previo aviso.
El covid nos mata,
es muy atrevido
y para más pena
es desconocido.
Por ti y por todos,
echa a ese enemigo
que no se nos cuele,
pues entra escondido.
Ciérrale la puerta,
es tu compromiso,
pues si no la cierras
no eres buen amigo,
ni buena persona ,
ni un leal vecino.
Por ti y por todos,
algo positivo
es con mascarillas,
estar prevenidos.
Gracias si lo haces,
tu deber cumplido.

Té de puerto

   Donde el aire corre libre,
arriba, cerca del cielo,
nace y crece nuestra flor
pegadita, a ras del suelo,
sencilla, siendo un tesoro,
para quien sube, un obsequio.
Amarilla como el oro
y como él, es un premio
que disfruta quien se anima
a caminar por senderos
más propios de los antílopes,
rebecos, corzos y ciervos.

   Belleza en miniatura,
pero además, siempre bueno. 
¡Qué exquisitez un manojo
de este rico té de puerto!
En tisana es delicioso,
digestivo y placentero.
Tal vez quien más lo valora,
seamos los lebaniegos,
pero aquellos que lo toman,
acaban siempre contentos. 
Toque especial, aguardiente,
tradición y complemento.
Sienta bien, alegra el día,
la guinda de buen almuerzo.
¿Qué más podemos pedir
a nuestras flores del puerto?
  
   Al recoger el tesoro,
en otro año pensemos. 
Así cuidar de las plantas,
tratándolas con esmero. 
Ellas nos dan generosas
su tesoro verdadero
que será elixir valioso
tras la tisana en puchero.

   La sabia naturaleza, 
allá, cerquita del cielo, 
nos ofrece este regalo...
¡Maravilla... Té de puerto!
Con su toque de aguardiente,
como hacían nuestros ancestros,
es sin duda un tesoro, 
lebaniego, lebaniego.

Un mundo fraterno

   Paradojas de la vida
vemos en cada momento,
almas sabias, generosas,
metidas en burdo cuerpo
que no dejan subir alto,
impidiendo alzar el vuelo.

   Mientras estemos aquí
viviendo en este universo,
prisioneros de mil modos,
nunca dueños al completo,
alma y cuerpo van unidos, 
para lo malo y lo bueno.
El día que se separan,
ese día estaremos muertos.

   Por suerte, algunas veces
en dura pugna venciendo, 
notamos que el alma vuela,
hasta donde lleva un sueño.
Viven entonces los dos
un instante placentero,
disfrutando haber llegado
finalmente a un acuerdo.

   Dejemos que el alma vuele
buscando allí un mundo nuevo,
un mundo más generoso, 
más humano, más fraterno,
donde el tú y el yo se igualen, 
con  amor limpio y sincero.
El egoísmo es estéril, 
hace daño, nunca es bueno. 
Dará ratos de placeres,
nunca alegría al completo.

   Dejemos que juntos vuelen,
 unidos siempre alma y cuerpo. 
porque así fuimos creados,
para este mundo hoy nuestro. 
El día que se separen,
ese día estamos muertos.
 
  Cuando coinciden los dos
y viven un buen acuerdo,
podrán conseguir volar
hasta donde pide el sueño
y cumplir lo que desean,
vivir ansiados  anhelos.
Es necesario en la vida, 
tener unos sueños bellos
para poder conseguir
mejorar el universo,
con amor muy generoso... 
El amor es el secreto.
Amando conseguiremos
un mundo humano y fraterno.

Nuestro consuelo

   Soñaba, silente estaba...
Todo en derredor, silencio. 
Es un ambiente propicio
para soñar y alzar vuelo.
Me imaginaba volando,
alto, alto y tocar cielo,
alejándome de un mundo
que lleva en las venas, cieno.

   Voy viajando en el espacio, 
acunada por el viento,
con la fuerza del amor,
motivada por deseos
que aspiran a subir alto,
cual alcanza el pensamiento

   ¿Cómo voy a subir más 
si no puedo con mi cuerpo?...
Si no es bueno esto de abajo, 
lo de arriba es incierto.
¿Dónde está el cielo si existe?... 
Si existe ¿Dónde está el cielo?
¿Qué es el cielo en realidad?...
¿Es lo mejor de lo bueno, 
esencia de las esencias
que yo he soñado en mis sueños?...

    ¡Oh Señor, ven en mi auxilio,
en este debate interno, 
casi no se distinguir
lo que es verdad o es anhelo
lejano e incomprensible, 
para humanos pensamientos.
Dame Señor de tu luz,
ya sé que sola no puedo. 

   Como el gran S. Agustín, 
me gustaría entenderlo. 
Nos hiciste para tí,
pero en este pobre suelo,
no hallaremos lo deseado
porque eso está en el cielo.
Siento ansiedad, inquietud
y no duermo, me desvelo
porque no hallo la paz,
pues lo que busco no encuentro.
Donde dicen que se halla,
no está allí cuando me acerco.
Esquiva felicidad, 
no se si eres mito o cierto.
Cuando pienso que te alcanzo,
te esfumas en un momento
dejando aroma agridulce
grabada firme en recuerdos.

   A veces mi fantasía
me anima a buscar cielo, 
pero la vida me dice
que la fe me da el remedio. 
Cuando se esconde la fe
mi vida rueda al infierno. 
Recuerdo a S. Agustín,
es para mi gran consuelo. 
Cada día, comenzamos
un  escabroso  sendero.
Pocas veces habrá flores, 
mariposas y jilgueros,
pero seguimos la ruta
hacia ese destino incierto
y encontraremos la dicha 
que buscábamos en sueños. 

   Tampoco S. Agustín, 
pecador, con gran talento,
encontró felicidad
en los placeres terrenos.
Su madre lo acerca a Cristo,
deja  atrás su vano intento.
Nadie en este mundo puede
tenerlo todo completo. 
Santo y listo como era
nos deja este pensamiento: 
"Nos hiciste Señor para ti 
y el corazón está inquieto,
hasta que llegue a tí"...
 Ese es nuestro consuelo. 

Miradas con amor

   Nos miramos a los ojos,
clavaste en mí tu mirada.
Transmitimos sentimientos
sin decir una palabra.
Mi  corazón latir siento, 
el ritmo se aceleraba,
porque tu dulce sonrisa,
tierna  acaricia  mi alma.
Todo en ti es amoroso,
renace en mí la esperanza.

   ¿Esto ocurre  sin hablar?... 
¿Esto ocurre  sin palabras?....
Donde florece el AMOR, 
se nota en las miradas
y van quedando las huellas,
con su aroma perfumadas.

   Las flores nos dan ejemplo, 
todo su ser nos regalan,
sueltan aroma en su ambiente,
un obsequio a quienes pasan.
Ellas, igual que  el amor,
nuestra vida engalanan,
por eso  aún en silencio
su presencia siempre es clara.
Es tan dulce esta presencia
que reaviva  la esperanza.

   ¡Qué hermoso es el amor,
generoso, siempre  agrada!
Don que en el alma se engendra
de ahí su fuerza  en las miradas.
Quien cultiva esta semilla,
se ve su fruto en la cara
y con su suave sonrisa
nos cautiva cuando pasa.

La aurora

   No sé que embrujo  envuelve
a la aurora que despierta
lo que en la noche se duerme, 
personas, naturaleza.
Viene venciendo a la noche, 
luz que oculta a las tinieblas,
con su rosicler y el alba, 
un nuevo día comienza.

   Todo es paz, todo armonía, 
todo luz, todo belleza.
Tras larga y oscura noche,
el sol retira a estrellas. 
La luna que es muy celosa, 
a veces, un rato queda. 

   Demos gracias al Creador
que crea tanta belleza
y agradecidos hoy día,
seamos como EL desea. 
Libres, pero respetando
orden con delicadeza. 
Es un tiempo para amar
alguien nuestro amor espera. 
El mundo lo necesita
Dios quiere una  respuesta.

   El amor es generoso, 
ama y no cierres la puerta
que amanece un nuevo día 
con que el Señor nos obsequia.
Nos  despierta con su luz
que da alegría y belleza.
En estos dulces momentos, 
siento que Dios está cerca.

   Sombras, luces, rosicler, 
un nuevo día nos despierta
y lo hace suavemente...
¿Cuál será nuestra respuesta?...

En este mes de Mayo

   Mes de mayo, mes de mayo,
del año el más florido,
el que alegra nuestro entorno
con el bello colorido
de millones de sus flores
que ofrecen lo más bonito.

   Hermoso, todo hermoso, 
un edén, un paraíso.
Quiero perderme en tus campos,
estos entornos tan lindos,
disfrutando tus regalos
por lugares preferidos. 

   Cada flor es un obsequio,
el campo  es fiel testigo,
voy disfrutando de todas
y su color analizo.
Las hay blancas y rosadas
o de un intenso amarillo,
pocas de color azul,
escaso don del destino.

  La alegría de las flores,
la empaña un virus  maligno.
Toca y mata sin piedad, 
burlando a los científicos.
Hagamos una corona
a los difuntos queridos.
Un  virus llevó su vida,
Dios los habrá acogido,
pues en sus tristes momentos...
"Señor, en ti yo confío"...
Nosotros  también confiamos, 
¡Oh Jesús! que estén contigo.

   Hoy, con las flores de mayo
pedimos a Dios bendito
que acoja sus pobres almas,
y las lleve al  paraíso.
Atrás quedaron sus cuerpos
por el virus invadidos.
Ahora ya gozan sin penas,
a tu lado en lo infinito.

  Mil flores a las familias 
que a sus seres han perdido.
A quienes solos en casa, 
al virus han combatido.
A quienes dieron su vida
con inmenso sacrificio. 
A quien al pie del dolor
aún sin medios , son alivio.
A quienes muertos de miedo,
consuelan y dan cobijo. 
A quienes en cualquier campo
han prestado sus servicios.
A todos, ¡Oh Dios Amor!
cuídalos, son buenos hijos,
han sido fuertes, valientes 
y su misión han cumplido.

   En este mes de las flores,
en este mes tan bonito, 
muestra tu amor con ternura
danos remedios divinos 
que lleven el grave virus
por ciencia a ser conocido.
Te lo pedimos SEÑOR, 
al menos yo te lo pido.
Tu puedes vencer al mal,
tu poder es infinito.
Ya aprendimos la lección,
el humano es ser finito. 
Ilumina a nuestros sabios....
¡Oh Señor, en ti confío!