Luna lunera

   Qué bonita estás
mi luna lunera,
por el día duermes,
de noche despiertas
para darnos luz
cuando son muy negras.
Así alumbras sueños
de poetas que sueñan,
de niños que lloran,
de madres que velan.
Si alumbras sin velo,
sonríes serena.
Si te ocultan nubes,
tu luz llega a medias. 
Aunque alumbres poco,
de noche, en tinieblas, 
fulgente reluces
y no eres estrella.
Das lo que recibes,
generosa y bella
pues la luz del sol
en ti reverbera.

   De poetas y amantes,
musa y compañera,
Despiertas en niños, 
sabor a belleza,
a lo inalcanzable,
de esta dama inquieta,
llena de misterios,
voluble y coqueta.
A todos nos haces
volver la cabeza
para dar las gracias,
por la luna llena,
al genial Creador,
-oh, luna lunera-
que  nos da  en las noches,
la luna y estrellas.

Muerte = A nueva vida

    ¿Cómo será esa llamada
que a lo lejos es enigma?
Siempre en torno a ella, hay misterio,
mucho miedo, sin sonrisas.
Aunque no nos apuntemos,
estamos fijo en su lista,
nada más ser concebidos,
al comenzar nuestra vida.

  Entre velos, misteriosa,
se oculta bien escondida
y aparece por sorpresa
al doblar cualquier esquina.
A veces llegan heraldos,
que anuncian que se aproxima.
terroríficas señales,
sombras fantasmales brindan
como preludio y aviso
de la temida visita.

   Misterio, incógnitas, miedos,
en torno al temido enigma.
No es loco sueño, es verdad,
ahora llega a toda prisa,
¿A quien gustosa obedece?...
¿Sabe  alguien  quien la envía?...
Ese es el gran arcano
que atemoriza la vida.

   Sabemos que llega siempre
aunque algunos se resistan..
Cierto, aunque lo temamos,
nada es más real, medita,
más el cómo, dónde y cuándo,
sólo se sabe ese día.
Acude la han convocado,
es obediente a la cita.
Actúa dura, sin piedad,
a toda súplica esquiva,
consigue fácil victoria,
ante ella, todos claudican.
Su fortaleza se debe
 a que DIOS mismo la envía
y no hay poder que no caiga,
cuando manda ... " EL DE ARRIBA"
pues aunque nos rebelemos,
no hay nadie que no se rinda.
Yo creo que nuestro buen DIOS,
nos da sus gracias divinas
para acceder a su reino,
donde reina la alegría.
Es por eso que la muerte,
no debe ser tan temida.
Es triste decir adios,
pero es punto de partida
pues cae el velo del misterio
y empieza la nueva vida.

Fugacidad

   ¡Qué linda era esta rosa!...
Hoy ya perdió su belleza,
marchita, seca, podrida,
de lo que afirmo, es la prueba..
El sol que la iluminaba,
al mismo tiempo, la quema.
El viento, insectos y el agua,
rápido final aligeran.
Forma y color, exquisitos,
ahora nadie  la recuerda .
Si pasó soltado aromas, 
habrá perfume en sus huellas
que disfrutan caminantes
que pasan por allí, cerca,
alegrando así su ruta
y habrá valido la pena.
Lo regalado perdura,
cuando lo demás se muera,
llega  la dulce fragancia
que de la rosa nos queda.
Lo hermoso siempre es fugaz,
como las flores enseñan,
pronto volverá a ser barro,
la que un día fue tan bella.

Solo es el preludio

   Noche oscura, triste y larga,
noche negra, negra, negra,
noche gélida, muy fría,
sin luceros, sin estrellas,
sin la seductora luna
que con mimos coquetea,
a los que no pueden dormir,
o a  quienes por amor velan.
Las ilusiones no vibran,
las esperanzas, ya muertas.
Morfeo está, lejos, lejos,
de este modo, no hay quien duerma. 
Con nostalgias y sin sueños,
al alba aún  estoy despierta.
Llegan amargos recuerdos
de aquellas tristes vivencias
y aunque procuro olvidarlos,
en estas noches, se acercan.

   Fui joven enamorada,
de aquel amor, nada queda.
Dolorosa decepción...
¿Es que el amor es quimera?

   Idealicé aquel amor,
jovencita e inesperta,
no fue amor, fue amorío,
buscaba allí una respuesta.
No estaba aún preparada,
el amor es dulce entrega.
No es la vida cual se sueña,
si los sueños alto vuelan,
pues con tanta fantasía,
nada es real, mito y  quimera.
Leña verde en el fuego,
mucho humo y no calienta.

   Me imaginé el gran amor,
como la dicha completa,
volando sobre las cumbres,
sin pisar firme en la  tierra.
Quise vivir muy deprisa,
equivoqué la vereda.
Las rosas tienen espinas,
pese a eso, son muy bellas. 

   Caminaré, soy valiente,
nada hay que me detenga.
Se que amar es entregarse,
se que amar es dura prueba.
Doy lo mejor de mi misma
porque  el otro, feliz sea.
¡Qué distinto al egoísmo
que sólo en si mismo piensa.

   Con la luz del buen amor
he comenzado otra senda. 
Habrá rosas, habrá abrojos,
dulce aroma de otras huellas.
Ofreceré mano amiga
a quien camina a mi vera. 
Juntos haremos camino,
juntos subiremos cuestas,
juntos cogeremos flores
y alguna espina con ellas. 
Comprendo, esto es amar,
no evadirme a las estrellas,
son bonitas y brillantes
pero a ellas jamás se llega. 
Tampoco tendremos nunca,
la felicidad completa, 
sólo milagros de amor
que a la dicha nos acercan
como preludio de gloria
que se nos dará completa. 

Rosas otoñales

   ¡Qué bonitas son las rosas otoñales!  Las rosas florecen en todas las estaciones,hasta en otoño y estas son  bellísimas. Es como si toda la fuerza del rosal ya mermada por tanta floración, se concentrara en las escasas flores. El sol ya no apaga sus colores, ni disipa sus variadas fragancias. Las largas noches, las cubren de rocío, añadiendo sus gotitas un irisado brillo que les da un encanto especial cuando las baña  el sol. La savia del rosal ha ido perdiendo vigor, pero concentra la poca energía en sus  rosas.
   Todas las rosas son bellas y casi todas tienen espinas, por eso, para mi, son símbolo del amor y de la vida. Cada rosa es diferente, cada amor es especial y cada vida es única e irrepetible.
   Las rosas ,en mayor o menor  cantidad, florecen todo el año. El amor, en todas las edades de nuestra vida. Nunca es tarde para amar. Los sentimientos nacen en lo más profundo de nuestro ser, desde la infancia, la juventud y hasta la vejez. La capacidad y el gozo de amar y ser amado, no desaparece con el tiempo. Por eso, tanto el amor, como la ternura,la amistad, la pasión , las ilusiones, los sueños y todos los hermosos sentimientos, no se apagan con los años y hasta es posible que con el tiempo, se desprendan de lo accesorio y se gane en lo verdaderamente importante.
   El amor es la esencia de la vida.  Por él llegamos a este mundo y con él, gozaremos en el cielo.Todos podemos regalar amor y a todos nos es grato ser amados. La vida  necesita de ese amor generoso que entrega lo mejor de si mismo, para bien de los seres amados. Este amor sin edad,florece siempre y siempre, como las rosas, es hermoso y va dejando  exquisita aroma, hasta en las  huellas.

   Entre espinas brotan las rosas en todas las estaciones  y aún con dolor, se vive el auténtico amor en todas las etapas de la vida.  Ambas cosas son esenciales, hemos de cultivarlas con esmero y cariño.

Rosas y amor

   Amanece triste y fría
esta otoñal mañana.
Nubarrones por celaje,
impiden sea iluminada
por el sol que allá en lo alto,
abundante luz regala,
pero esas densas nubes,
frenan  que nos  llegue clara.
Es por eso que prefiero,
asomarme a la ventana
y contemplar como brotan
este otoño, rosas blancas,
amarillas, rojas, fucsia
y muchas, muchas, rosadas.
Todas ellas son hermosas
todas florecen lozanas, 
todas ofrecen belleza, 
todas obsequian fragancia.
Aunque el día esté feo y gris,
estas rosas lo engalanan. 

   El amor como las rosas,
sus cualidades regala
para ayudarnos a todos,
beneficiando a quien se  ama.
Quiero cultivar amor,
como del rosal la planta.
Recibiré los pinchazos
de alguna espina ingrata, 
pero será buen regalo
a las personas amadas.
Con ver feliz al amado,
la alegría está lograda.

   Ni los densos nubarrones,
ni la mañana apagada,
ni las espinas punzantes,
frenarán a los que aman.

Otoño

   Dulce sonido otoñal,
rumor de hojas y viento,
preludio de desnudez
que nos anuncia el invierno.
Decae verde exuberancia,
antes de llegar el hielo
de amarillos y rojizos,
las hojas se van tiñendo.
¡Qué hermosura la del bosque
qué poético embeleso!
Silentes  duermen los árboles,
sus hojitas desprendiendo, 
la sabia naturaleza,
sus leyes está cumpliendo.
Las suaves gotas de lluvia,
no interrumpen el silencio,
notas de melancolía
ponen al otoño sello
evocando con nostalgia
a los soleados tiempos.

   Todo llega, todo pasa,
el árbol es prueba de ello,
se desprende del follaje,
polvo al polvo, hojas al suelo.
Metáfora elocuente, 
cada cosa a su momento.