Sigo y seguiré buscando


   Absorta, ensimismada,
con la mirada perdida
oteando el horizonte,
a donde llega mi vista.
Mirando, mas sin ver nada,
la mente está distraída,
pensando y nada pienso...
Hoy no empiezo bien el día.

   ¿El horizonte es el fin
que desde aquí suponía? ...
No existe el horizonte,
cambia cuando me movía
y aparece otro horizonte
en doradas lejanías. 

   Alcé la mirada al cielo
y en el aire me perdía.
Es camino sin final,
no hay final mirando arriba,
sólo si tenemos fe, 
nos guía una luz infinita.
¿Por qué busco horizontes
si es lo que yo no quería?...
No son meta, son caminos
que a la meta llevarían,
por rutas en libertad, 
sin libertad, agonía.

   Algo despierta el letargo
en el que yo me sumía.
Contemplo a mi alrededor 
miles de cosas bonitas. 
Mi mente vuelve a soñar,
lo antes soñado me anima .
Los sueños son ilusiones,
algo  anhelado en la vida.
Rompen límites, fronteras ,
buscando lo que querían.

   ¿Conseguiré encontrarlo?...
Fantasía, no te rindas. 
En sueños, sigo soñando,
esto ya me trae alegrías. 
Si no consigo mi anhelo,
al soñar, ya lo tenía.
Nada al completo se tiene, 
así pasa nuestra vida.

   No existe el horizonte, 
tal como yo lo veías.
No son realidad los sueños,
como a veces gustaría,
pero me ofrecen el mapa
de rectos caminos guía.
No sé si el sueño es posible
por  esta ruta que indica,
sin ellos no veo el sendero
que al seguirlo, trae delicias. 
La meta, acaso alcance,
si no en esta, en la otra vida.

   ¿Serán locas ilusiones?...
¿Serán quimeras vacías?...
¿Quién puede tenerlo todo?...
¿Quién a utopías no aspira?...

   Mientras el mundo sea mundo,
soñar con cosas bonitas,
anima a alzar el vuelo, 
buscando en noches y días,
la esquiva felicidad,
ansiada cual perla fina.

   ¿Qué es la felicidad?...
No sabría definirla,
mas todos la deseamos,
cada cual a su medida.
Seductora y misteriosa,
en laberintos anida.
Tras  ella, soñamos sueños,
para a ratos, conseguirla. 
Sigo y seguiré buscando,
la vislumbro  en la otra orilla.