Busco rosas entre espinas

   Triunfo de la luz, aurora deseada,
despertar de ilusiones y de anhelos.
Comienza un nuevo día, hermosos cielos
nos trae como regalo esta alborada.

   Belleza sin par, con pasión ansiada,
alivio del dolor por los desvelos.
La  noche retira sus negros velos,
radiante  una  mañana iluminada.

  Se acabó el dormir, comienzan los sueños
mezcla de deseos y fantasía,
onírico don de alba tan hermosa.

   Ya sé que mis vuelos son pequeños,
mas iré donde reina la alegría
como flor entre espinas, cual la rosa.

¿Paraíso perdido?...

   En mis sueños, yo volaba,
tenía hoy  sueños viajeros
sin miedos y sin cansancios, 
elevando siempre el vuelo,
sobrevolando montañas
buscando tocar el cielo. 
Mas cuando casi lo alcanzo...
De mi sueño me despierto. 

   Caminando despacito
por un florido sendero,
llego a una hermosa  alameda,
dando agradable paseo. 
Allí abunda la belleza
para solaz y recreo.
A una orilla fluye el río,
siempre antiguo, siempre nuevo. 
Sus placenteros murmullos,
son cual sedante concierto,
musical como una orquesta
sin director ni instrumentos.

    Luces y sombras se alternan, 
sus aguas son como espejos
que nos devuelven bellezas
con deslumbrantes destellos.
La sabia naturaleza,
generosa dona esto.

   Vuelvo  la vista a otro lado,
siento gran placer por dentro,
hasta respiro poesía...
Hay campos  de flores llenos, 
gritando  que es primavera,
dulce grito en el  silencio.
Las humildes florecillas
que brotan a ras de suelo,
son inequívoca prueba,
ya quedó atrás el invierno.
Flores de alfombra a mis pies,
pisotearlas yo  no quiero,
quiero que ofrezcan sus dones,
cual pedacitos de cielo.

   Los pajaritos canoros, 
entonan sus cantos bellos. 
Una sinfonía salvaje, 
inigualable concierto.

   Como esto es un edén,
me olvido hasta de mis sueños. 
Esta hermosura seduce,
todo es bucólico y bello.
Deseo gozar este entorno,
como antesala de cielo.

   Mis sueños se han apagado,
lo soñado, en parte tengo.
Esta ingente maravilla,
describirla yo no puedo.
Mi pobre poema no llega
a transmitir lo que siento.
¿Será el paraíso perdido,
lo que en este entorno encuentro?...

Amanecer en Campollo

   Me despiertan bellos trinos
de pajaritos que cantan.
Amanece, es nuevo día,
llega el rosicler del alba.
Hermoso y mágico instante...
Me asomo a la ventana
para ver salir el sol
por detrás de Peña Sagra.

    Mientras, sinfonía salvaje,
llega melódica y clara.
Los mirlos son los primeros
en alegrar la mañana;
gorriones y golondrinas,
cada cual con su tonada.
Otros cantos y  otros pájaros,
anuncian bella alborada.

   Ni mil poemas, ni música,
de artistas de buena talla, 
son capaces de igualar,
lo que viví en mi ventana.
Cierro los ojos, recuerdo,
ese recuerdo es de calma,
ese sol no me deslumbra
al salir tras Peña Sagra.
Ese trinar de mil pájaros,
sin orden ni pentagramas.
Ese silencio de ensueño
roto por quienes nos cantan.
Tan solo al recordarlo,
me traen lindas remembranzas
y en ese onírico mundo,
me llevan donde soñaba.
Maravilloso concierto
y caricias en mi cara.
Son vivencias placenteras
que siempre alegran mi alma.

¡Qué hermosos son los recuerdos
que envuelven en paz y calma!
Bellos regalos que el sol
trae al salir tras Peña Sagra,
anunciando un nuevo día
con espléndida  alborada. 

   Son obsequios que la vida,
de vez en cuando nos manda.

   Demos gracias al CREADOR
por dones que nos regala
como preludio del cielo
que tras esta vida, aguardan.

Sigue tus sueños... Conseguirlos...


   Ecos muy tenues me llegan,
imaginación y sueños
se alían para seducirme,
animándome a alzar vuelo
hacia lo desconocido,
dando gusto a  mis deseos.
Esos remotos lugares,
más allá de los océanos,
a donde sólo  se llega,
volando con  locos vuelos.

   Crucé montañas y valles,
escalé riscos con hielo,
surqué mares tenebrosos,
sin brújula ni alimentos.
Me adentré en selvas ocultas
que guardaban mil secretos.
Insólitas circunstancias,
me traen sorpresas de ensueño.
Graves peligros me acechan,
a veces me vence el miedo
mas me animan fantasías
que vislumbré en mis sueños.

   " Quien lo sigue, lo consigue,"
el refrán me grita dentro
y como sé que es muy sabio,
con ánimo voy siguiendo.

   Nave sin rumbo, al garete,
difícil que llegue a puerto,
más me siguen resonando
voces secretas por dentro.

    Se oculta el sol entre nieblas
y me ahoga el desconcierto.
No tengo brújula y mapa,
sólo me guían mis sueños,
pero estas malditas brumas,
echan por tierra mis retos.

   Sin luz, sin guía, sin fuerzas,
me invade el desaliento.

   Perdido entre la maleza,
de este mundo que da miedo,
me ahoga un nudo en la garganta,
me hundo entre lodo y cieno,
sin fuerzas para luchar,
caigo de espaldas, al suelo.
Pero entonces entre nubes,
vislumbro un trozo de cielo.
Allí revivo esperanzas
y vuelvo a empezar de nuevo.

   Ahora me dejo guiar
por la luz que llevo dentro
y sigo mi singladura
por los mares del misterio,
buscando arcanos y enigmas
que soñé en mis dulces sueños.

    Tal vez sean utopías,
o acaso esté en lo cierto.
¿Conseguiré mi objetivo?....
Al menos, lucho y me esfuerzo.
Nada hay sin sacrificio,
con él, ya empiezo mi reto,
siguiendo recto camino,
mirando siempre hacia el cielo.

  Ver cumplidos mis anhelos...
¡Eso también es un sueño!

Canción de amor

   Sus ojos brillaron con brillo especial,
su mirada se clavó en mi mirada,
los corazones, palpitaban locos, 
me sentí en la gloria,amando y amada. 
¿Qué tienen sus ojos que así me seducen?...

   Transmiten amor, ternura, confianza,
sincera y generosa amistad,
virtudes que fluyen de su alma a mi alma.
Recíproco es el amor, la sonrisa
refleja los sentimientos que emanan 
de ambos corazones que se admiran, 
de ambos corazones que se aman.

   Bella canción de amor, sus melodías
sólo escuchadas por quienes cantan.
No escucho poéticos suspiros, 
los suspiros ya en el  aire, se apagan.
Sus ojos irradiaban alegría,
su mirada se extasió en mi mirada,
no hizo falta decir que nos amamos,
hasta el viento  que pasa, lo notaba.

   ¿Es esto el amor que tanto he deseado?...
No pienso, estoy anonadada.
Silencio... No se precisa respuesta,
se respira en el aire, está muy clara.
Ambos emocionados nos miramos
y el amor se mostraba sin palabras,
con la sonrisa rezumando  alegría,
no es secreto, lo saben quienes aman.
Sus ojos se clavaron en los míos...
Me siento muy feliz, enamorada.

El bien hecho, queda hecho

    Hoy descanso y reflexiono  
en la orilla de un riachuelo
que baja de alta montaña
gotas de agua repartiendo.

   Fluye el agua cantarina
al despeñarse en el suelo
pedregoso y pendiente
que  al arroyo ofrece  lecho.
El  agua acaricia piedras,
al son de hermoso concierto. 
Serán  notas, sin compás,
mas con sonido selecto.
No sabrán el pentagrama,
ni tocar los instrumentos
pero entonan melodías 
con resultados muy bellos.

    A la orilla del arroyo
contemplo el agua corriendo.
Como ella quiero avanzar, 
como ella, corro que vuelo. 
Vuelo libre y sin proyecto,
vuelo siguiendo a mis sueños. 
Tal vez no llegue a alcanzarlos
pero al menos, yo lo intento.

   Observo el agua saltando,
en ella encuentro el ejemplo. 
Acaso no llegue al mar, 
cumpliendo así su deseo,
pues quizás la necesitan
para unos huertos resecos
y ella  siempre  generosa...
Regará esos terrenos.

    No vio su deseo cumplido,
mas vivió algo estupendo.
Esas plantas darán frutos,
los frutos son alimentos. 
Su generoso destino,
sin duda es el más bello. 

   Tal vez mueran en la orilla, 
mis ansias y mis anhelos.
Tal vez no llegue a volar,
volar a cumplir mis sueños.
Tal vez mis sueños hermosos,
sin cumplirse caerán muertos.

    No todo se va perdido
puesto que en esos momentos,
siento como pasa el agua
bailando al son del concierto
y acariciando las piedras
que le ofrecen duro lecho. 
Pasa limando asperezas, 
mostrando agradecimiento. 
Cantos rodados consigue,
poco a poco ha ido puliendo
la dureza de unas piedras 
y suaves se van volviendo.

   Mis deseos no he gozado,
pero ahora ya lo comprendo. 
Hoy en su orilla  he aprendido
de este arroyuelo el ejemplo.
Lo mejor... Nunca se sabe,
mas lo bueno, siempre es bueno.

   No lamento lo perdido, 
me retiro satisfecho,
no he volado a las alturas, 
he hecho el bien a ras de suelo.
En mi mundo es  necesario, 
alguien pide mis desvelos
y quiero apresurarme,
como este agua fluyendo
que olvida sus ilusiones
y a ser útil va dispuesto.
Los sueños... nunca se sabe,
el bien  hecho, queda hecho.

La otra orilla

   Tarde apacible y serena,
a dar un paseo invita.
El sol, con tenue esplendor,
suavemente ilumina,
montañas, árboles, flores, 
con luz dorada y bonita.
Silencio, armonía y paz,
anuncian que acaba el día.

   Todo el bucólico  ambiente,
la vida  interior, propicia.
Las reflexiones afloran
mientras el alma medita. 

    Ese árbol gigantesco,
fue en su  día, semillita.
Ahora pudre en el suelo, 
perdida su lozanía.
La grandeza del océano
se forma con las gotitas
que de ríos o de lluvias 
llegan de nubes o a orillas.
La inmensidad del espacio,
no se ve donde termina. 
Los científicos se afanan
con ciencia y sabiduría,
en desvelar ese arcano:
"el principio de la vida".
Ninguna teoría es exacta,
sigue siendo un enigma. 
GENESIS , según  mi fé,
intenta que sea creída. 
Son muchos años de historia,
recogidos en la Bíblia.
No todo es comprensible, 
la inteligencia es finita,
pero al menos ... " Dios es Dios".
Me quedo esta teoría.

¿Es vacío o es un sueño,
o es etérea fantasía?...
Más allá del horizonte,
en quimeras me perdía.

    Todo lo que vive, pudre,
bellas flores se marchitan.
Lo nacido, siempre muere, 
recordemos, la familia
que se nos fue en su momento
aunque nadie lo sabía.
Nos avisan, van delante,
han pasado a otra orilla, 
esa orilla  enigmática ,
donde empieza otra vida.

    Si te parece un cuento
o una leyenda bonita, 
- bonita, la más bonita,
la flor de las maravillas-
comparte lo que tu crees, 
ante el más grande enigma
que nadie puede explicar
sin que parezca mentira.

   Lo cierto es que todo muere
y en esta tarde tan linda,
no quiero  traer myosotis  - o  nomeolvides,flor de  difuntos-
que entristezca el alma mía, 
quiero flores naturales, 
las sencillas margaritas,
siempre brotan por doquier
para alegrar nuestra vista.

   Disfrutemos con lo hermoso
que nos ofrece la vida,
compartiendo en cada instante,
nuestra sincera alegría.
Mas nunca, nunca olvidemos
que el final, es la otra orilla.